miércoles, mayo 27, 2009

Proyeccion Social de la Obra de Alfaro

Libro

Proyección Social de la Obra de Alfaro
Autor: Marco Arteaga Calderón

OSBN: 978-9942-02-183-0
Edición: Fundación para el Desarrollo Social Integral
Año: 2009
Guayaquil, Ecuador

Contenido

Algo previo a la lectura
Una breve introducción. Ab. Carlos Intriago Macías.

I Antes de 1995

1. Los rezagos de la Ilustración
2. Ser ecuatoriano y ser ciudadano
3. ¿Derechos, Soberanía? Una ficción
4. Hegemonía de los valores coloniales
5. Servicios, protección y caridad cristiana
6. ¿Rebasar los límites contra la libertad y la justicia?

II Después del 5 de Junio

1. Las bases doctrinarias
2. Al margen del confesionalismo
3. La ideología laica
4. Los ismos del movimiento liberal
5. Para la institucionalidad
6. Los derechos del pueblo

III Un nuevo amanecer

1. Cruce de contradicciones
2. Más allá de la heroicidad
3. Hacia el otro Ecuador.

Algo Previo

Como que escribir o recordar siquiera la gesta liberadora de Alfaro Delgado, un poco mas de 100 años después de ocurrida, está fuera de lugar. Sin embargo, la marcha liberal sobre el camino político de aquel entonces, no significó algo estrictamente puntual. Devino de una matriz con muchas alternativas. Para cosecha y siembra. Unas de carácter positivamente pragmáticas, y que además fueron en su tiempo realizadas y otras, estrictamente ideol6gicas, que aun siguen siendo base de preocupaciones socio culturales y de expectativas, en las reconsideraciones de ciertas visiones políticas modernas, como parte de la propia independencia en su procesamiento.

Al menos para Ecuador, a finales del siglo XIX, el movimiento liberal constituyó algo mas allá que el posicionismo partidista. Es verdad que el proyecto de libertades definido oficialmente por el liderazgo de Alfaro, a través de sus luchas armadas y sus gobiernos, puede pecar de no original en cuanto a ser el primero en hacerlo realidad. Total, en el México de Benito Juárez, muchos años antes, las reformas sociales, políticas, culturales, económicas, que dieron paso a un modo de vida civil y laico por excelencia eran un precedente en vivo. Es que el liberalismo constituía, en ese entonces, la corriente ideológico política de mayor fuerza como remanente de la revolución francesa de 1789, y direccionado desde la estabilidad del quehacer social burgués. La expectativa sobre su razón de ser y el derecho a promocionar un Estado no tradicional, no conservador, no escolástico y al margen de toda posibilidad de la cosa pública manejada al descubierto o por entretelones, por el poder eclesiástico de cualquier fe religiosa, no dejó de estar señalado desde la misma independencia. Pero, como objetivo de logro, sólo a partir de la consolidación formal de los Estados republicanos tomó significación práctica.

Para Ecuador la revolución liberal y laica fue de clara trascendencia en cuanto a convertirse en un país de aperturas de libertades y derechos, de puente hacia la posibilidad de asegurar, por fin, su identidad propia como una nación con rostro democrático. Y este hacer de libertades y derechos, desde una visión democrática de la vida republicana, permitió la consecución de entrar, en firme, en la ruta de la justicia como institución, abriendo las opciones de plena ciudadanía, para hombres y mujeres. ¿Por qué reconocer tanta importancia en esto que hoy, para muchos, quizás, no pasa de una simple tramitación histórica? Pues, ¿cómo dejar de tener presente que antes de la revolución liberal de 1895 y antes de las Constituciones de 1897 y 1906, el país no era mas que una masa poblacional obediente de un cacicazgo autocrático, en un contexto socio político y económico de la estructura colonial, que pese a los años de independencia, se negaba a desaparecer?

El nacionalismo antes en potencia hoy aflora, alimentado por el laicismo, sin obstáculos y queda en espera de ser procesado. Afinado. No es definitivo. Ciertamente frágil pero ya presente. La posición internacional frente al naciente imperialismo norteamericano, de exigir respeto a la soberanía de los países latinoamericanos y libertad de acción política propia en sus decisiones estatales, fue una de las consecuencias de mayor relieve de la motivación nacionalista. De alguna forma se enhebra semejante planteamiento ideológico a la definitiva proclama de que: "Ia soberanía reside esencialmente en la nación y, "en nombre y por autoridad del pueblo”, tal cual lo consigna la Constitución Liberal.

El paciente posicionismo del proyecto liberal mediante el liderazgo de Eloy Alfaro, permitió, definitivamente, convertir el laicismo en una de las principales ventanas de la percepción sociopolítica del país del siglo XX. Sobre las bases del laicismo, llamado incesante a la libertad y a las libertades, está construido lo que de fuerte y auténtico tiene el hogar republicano del país!

Guayaquil, junio de 2008.
MAC

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Definitivamente no salgo aun del asombro al ver como de manera lamentable, la mayor parte de mi pueblo, honra a un hombre llamado "El Viejo Luchador", título que se ganó por sus varias derrotas y persistencia en ellas...

Existen hombres dignos de exaltar, pero Alfaro, no es uno de ellos lo dificil de entender es como nuestro pueblo se dedica a exaltar la ignorancia más que la inteligencia...

"Dios no muere"...

Anónimo dijo...

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