viernes, mayo 27, 2005

El cinco de junio

Eloy Alfaro: Heroe Nacional. Del 5 de mayo al 5 de junio.

El 5 de junio

El 5 de junio, Guayaquil amanece incontrolable. Los soldados de la Artillería Sucre son los primeros en dejar su cuartel y abandonar los fusiles. El sonido de un disparo y la muerte de un centinela originan confusión. Los soldados en los demás cuarteles hacen lo mismo.

El pueblo está pendiente del movimiento de los soldados. Al grito de ¡Viva Alfaro, Carajo!, se toman los cuarteles, se apoderan de fusiles y cañones. Algunos soldados les entregan voluntariamente sus armas. El júbilo popular se esparce por las calles del puerto. Los insurrectos disparan sus armas al aire para ratificar el triunfo de la revolución liberal.

El pueblo guayaquileño al grito de ¡Viva Alfaro, Carajo!, desoyendo las prohibiciones se toma el Municipio donde se celebra un Cabildo abierto al que no concurren los miembros de la “Junta de Notables”.

La asamblea popular resuelve aprobar la Acta del Pronunciamiento de Guayaquil que desconoce al gobierno conservador de Vicente Lucio Salazar y resuelve “nombrar para Jefe Supremo de la República y General en Jefe del Ejercito, al Benemérito Sr. Dn. Eloy Alfaro, quien con su patriotismo y abnegación sin limites, ha sido el alma del movimiento que ha derrocado a la inicua oligarquía que durante largos años se impuso por la fuerza sumiendo al país en un abismo de desgracias”. Le concede amplias facultades para que la reconstrucción del país se levante sobre bases sólidas, que ofrezcan garantías de paz y libertad a todos los ciudadanos a fin de que florezcan las Artes y las Industrias, la Agricultura y el Comercio y reconocer la autoridad interina que ejercerá Ignacio Robles hasta la llegada de Alfaro al país.

El Pronunciamiento de Guayaquil lo redacta Luis F. Carbo y se lo comienza a firmar desde las doce del día 5 de junio de 1895 recogiéndose 16.000 firmas de ciudadanos que representan el sentir de los pueblos de la patria que se pronuncian por un nuevo orden.

El 5 de junio de 1895, 110 años antes de ahora, el pueblo, al grito de ¡Viva Alfaro, Carajo!, se toma las calles, los cuarteles, el Municipio. Allí, se congrega en comicios populares y 16.000 ciudadanos suscriben la Acta de Pronunciamiento de Guayaquil.

Eloy Alfaro es aclamado por el pueblo como Jefe Supremo de la República y General en Jefe del Ejército. Se le reconoce como el alma del movimiento popular, se le llama benemérito, hombre de patriotismo y abnegación sin límites, concediéndosele amplias facultades para la reconstrucción del país.

La revolución liberal ha triunfado. Eloy Alfaro tiene ahora 53 años.

Todo comenzó el 5 de junio de 1864 en el sitio Colorado de Montecristi, ciudad donde nace el 5 de junio de 1842. Tenía entonces 22 años.

Han transcurrido 31 años de lucha. De Montecristi a Guayaquil, 220 kilómetros. El joven “Águila Roja” se ha transformado en el “Viejo Luchador”.

El Pronunciamiento de Chone del 5 de mayo de 1895 adquiere dimensiones históricas. El de Guayaquil, un mes después, casi lo va a repetir.

Eugenio De Janón Alcívar en obra “El Viejo Luchador” transcribe el Acta de Pronunciamiento del 5 de junio de 1985.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

escriban sobre la historia

El Mirador de W dijo...

Ya se viene otro 5 de junio, vivamos la patria